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Por qué en Suecia sostienen que el uso de uniformes en el colegio incumple los derechos humanos

La Inspección Escolar Sueca determinó hace unos años que “la vestimenta y apariencia de los estudiantes debe ser considerada una expresión individual, decidida por los propios estudiantes. Cómo se viste es una cuestión de libertad e integridad del individuo”.

La decisión sueca respecto a los uniformes en colegios

Tras inspeccionar la Escuela Internacional Nórdica, en la que se exigía el uso del uniforme y en caso de no usarlo se podrían llevar a cabo medidas disciplinarias, concluyeron que estas normas de la escuela se contraponen con los principios que rigen la Ley de Educación del país y que beben de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Declaración de los Derechos del Niño.

Libertad e integridad. Valores que impregnan la decisión sobre los uniformes de la autoridad sueca de educación

En base a la protección de los derechos fundamentales de libertad e integridad de las personas, la Ley nacional sostiene que “la educación se diseñará de acuerdo con los valores democráticos fundamentales y los derechos humanos, tales como la inviolabilidad de la vida humana, la libertad e integridad del individuo, el valor igual de todas las personas, la igualdad y la solidaridad entre las personas”.

Las libertades deben respetarse como parte de los valores fundamentales para las actividades educativas y elegir libremente la ropa es una manifestación del respeto a la propia expresión que practicamos en Dragon American School.

Lo que suele acabar pasando es que, puesto que nuestro colegio está a las puertas de la Sierra de Guadarrama, nuestros alumnos elijan en su mayoría ropa cómoda y resistente para seguir el ritmo de las actividades, muchas ellas en el exterior, en un entorno natural único.

Igualdad de género y uniformes en los colegios

Un paso más allá se encuentra además el hecho de que exista la norma estandarizada de proponer uniformes diferentes para chicos y chicas. Si bien es cierto que alguna sentencia judicial permite a ambos sexos escoger el uniforme de su preferencia, el hecho de que sea lo común faldas para ellas y pantalones para ellos, acaba perjudicando a las primeras: con falda llega un momento en que no quieres trepar, saltar o subir a un árbol.

Algo que afecta a ellos y ellas por igual es el hecho de que los uniformes están hechos de materiales incómodos y rígidos… si el cuerpo está incómodo desviamos atención a esas sensaciones incómodas y no hacia donde la necesitamos cuando estamos aprendiendo.

En Dragon American School tampoco hay uniformes

La uniformidad va en contra de respetar la esencia de lo que hace únicos a cada uno de nuestros alumnos.

Respetar la libre elección es parte de la filosofía del colegio hace ya una década. Creamos una escuela única -humana y tecnológica- porque no queríamos niños uniformes. Creemos en la educación personalizada, que hacemos posible con metodologías innovadoras y profesorado excelente, porque sabemos que no hay un alumno que se parezca a otro. 

Los uniformes son como el “café para todos”. Todos somos iguales, todos aprendemos lo mismo, todos tenemos los mismos intereses. Pues no. Si a un niño le pones un uniforme, impuesto por un adulto, el mensaje que le estás dando es que no queremos ver sus diferencias y originalidad.

Bárbara Serrano. Directora Dragon American School

Uniformes y su relación con la libertad de expresión

La ropa forma parte del modo de expresarse como persona y, por lo tanto, está protegida en nuestro colegio por el respeto a la libertad personal que promovemos de manera transversal.

En Dragon American School, además de en la libertad de elegir vestimenta, sostienen esta filosofía de no tratar a nuestros alumnos de manera uniforme otras cuestiones clave de nuestra metodología.

Por ejemplo, es palpable en el hecho de no hay una sola agenda en el colegio igual a otra. Cada alumno escoge sus asignaturas optativas en base a sus preferencias, sin importar la edad y tratamos de respetar al máximo su libertad de decisión en base a su itinerario personal y académico. También en que da igual los años que tenga tu hijo: puede tener asignaturas en diferentes grados en función de su nivel en cada una de ellas. 

La atención personalizada y poco uniforme tiene también como pilar la labor que su “mentor” hará de acompañamiento educativo: los mentores siguen la evolución personal en todo momento, ya sea en el plano emocional, relacional o académico acompañándolo durante su desarrollo escolar.

Uniformes en la etapa de infantil. Dragon-Fly de 2 a 5 años

El derecho a la libertad de elección y expresión es clave también en la etapa del desarrollo de los más pequeños del colegio, nuestros “Dragon Fly”.

En otros entornos donde existe la obligatoriedad del uso de uniformes – sobre todo si son diferenciados falda / pantalón – puede suceder incluso que niñas muy pequeñas no desarrollaran las destrezas naturales que solo se adquieren en los primeros años.

En todo caso creemos que en tanto ellas como ellos pueden ver afectados negativamente su desarrollo psicomotor y propioceptivo.


Durante estos años en los que sobre todo se trabaja la autonomía y la capacidad de tomar decisiones autónomas, precisamente el dejarles la libertad de elegir su propia ropa es un aspecto que se trabaja conscientemente en nuestra escuela.

Trabajar cómo los más pequeños se expresan en torno a la ropa y alcanzar metas de independencia a través de su elección, uso y disfrute es una acción que acompaña otras actividades dirigidas a desarrollar el pensamiento crítico y la toma de decisiones autónomas.

Lo que dicen de nosotros

Ágata, madre de dos

(…) Para mí el colegio el Dragón es lo mejor que hay por lo menos en Madrid. En el Dragón no hay casi bullying, y si lo hay lo paran de raíz con un protocolo que ha de seguir llamado protocolo firewall, así, no hay casos de bullying (aunque si seguís al colegio desde hace ya tiempo quizás lo conozcáis). Los compas son todos o la mayoría muy buena tente, ellos siempre tratan bien a la gente y te acoplarás muy bien. (…)

Shayra, madre de uno

(…) La experiencia de nuestra familia en el Dragón ha sido muy gratificante. Nuestro hijo de 7 años va al colegio contento cada mañana. Sin duda hemos tomado la decisión más acertada para su eduación.(…)

Shayra, madre de uno

(…) La experiencia de nuestra familia en el Dragón ha sido muy gratificante. Nuestro hijo de 7 años va al colegio contento cada mañana. Sin duda hemos tomado la decisión más acertada para su eduación.(…)